El instituto Coordenadas logra identificar opciones para poder impulsar el liderazgo empresarial en España durante los próximos años. Consiste en enfatizar mucho más en las prioridades de inversión de Europa, recalcando en la necesidad de tratar los servicios como la energía o la digitalización, confiando en que marcará un punto de inflexión en el tejido empresarial español y europeo.
Esta situación surge de la concepción de que el mundo empresarial que se forma en España tiene mayor proyección internacional y exterior de lo que presenta.
España y cómo quiere lanzar su proyecto
El informe destaca la necesidad de evolucionar desde la presencia de grandes compañías españolas en distintos mercados internacionales hacia la creación de una estructura empresarial global más integrada y competitiva. Para lograr este objetivo, el documento considera fundamental estrechar los vínculos entre las grandes corporaciones, sus empresas proveedoras, las fuentes de financiación y el desarrollo tecnológico. Esta colaboración permite aprovechar mejor los recursos disponibles, impulsar la expansión internacional y aumentar las posibilidades de crecimiento de las empresas españolas fuera de sus fronteras.
Para mostrar la dimensión que ya ha alcanzado la actividad empresarial española en el extranjero, el análisis recoge datos correspondientes al año 2023. Durante ese periodo, las empresas españolas disponían de un total de 6.141 filiales en otros países, pertenecientes a sectores como la industria, la construcción, el comercio y los servicios de mercado no financieros. Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) citadas en el informe, estas filiales alcanzaron una facturación conjunta de 280.972 millones de euros y dieron empleo a 947.513 personas. Estos resultados permiten comprender la importancia económica de las empresas españolas con presencia internacional y muestran el potencial que existe para seguir ampliando su actividad exterior mediante una mayor cooperación empresarial.
Transición energética y ventaja competitiva de las renovables
La transformación del modelo energético representa uno de los factores con mayor capacidad para impulsar el desarrollo económico y la competitividad de España en los próximos años. Según el informe, las siguientes oportunidades de crecimiento se relacionan con la modernización de las redes eléctricas, el avance de los sistemas de almacenamiento de energía y la incorporación de electricidad en los procesos industriales.
En este contexto, España cuenta con una posición favorable gracias a su capacidad para producir energía procedente de fuentes renovables. Esta ventaja favorece la llegada de nuevas empresas industriales y de infraestructuras digitales que necesitan un suministro energético abundante, estable y sostenible para desarrollar su actividad.
Potencial de la inteligencia artificial en sectores clave
Por otra parte, el documento identifica la inteligencia artificial como una tecnología con un importante margen de crecimiento dentro del tejido empresarial español. En particular, destaca las posibilidades que ofrecen las grandes compañías que operan en sectores como la banca, el turismo, la energía, la logística y las infraestructuras, ya que estas organizaciones disponen de grandes cantidades de datos, una amplia cartera de clientes y procesos de trabajo que pueden optimizarse mediante herramientas digitales.
La incorporación de la inteligencia artificial a estas actividades permite automatizar determinadas tareas, mejorar la toma de decisiones, reducir costes y aumentar la eficiencia de las operaciones. Además, el desarrollo de soluciones tecnológicas propias facilita la creación de nuevos productos y servicios destinados a otros mercados, abriendo oportunidades de negocio en el extranjero y favoreciendo la exportación de conocimiento y tecnología desarrollados en España.
Estrategia en centros de datos y ciberseguridad
Sin embargo, el informe también señala que el crecimiento de las inversiones en centros de datos debe ir acompañado de una estrategia que permita aprovechar sus beneficios más allá de la construcción y el mantenimiento de estas instalaciones. Para ello, considera necesario impulsar actividades de mayor valor añadido, como el desarrollo de programas informáticos, la protección frente a amenazas digitales mediante la ciberseguridad y la prestación de servicios especializados a otras empresas.
El objetivo es que la expansión de las infraestructuras tecnológicas genere oportunidades para un conjunto más amplio de sectores económicos y no se limite únicamente a la instalación de grandes equipamientos digitales. De esta manera, España podría retener una mayor proporción de los beneficios económicos derivados de estas inversiones, fortalecer sus capacidades tecnológicas, fomentar la creación de puestos de trabajo cualificados y consolidar un ecosistema empresarial más innovador y competitivo.





