Cacaolat supera los ochenta millones de euros liderando el mercado

La firma catalana fundada en mil novecientos treinta y tres vuelve a beneficios tras impulsar la hostelería y diversificar sus líneas vegetales

Creada en 1933 como el primer batido de cacao esterilizado y producido industrialmente a escala mundial, Cacaolat ha consolidado un modelo de negocio que supera los 80 millones de euros de facturación anual. La emblemática compañía, participada al 50% por el grupo cervecero Damm e Idilia Foods —propietaria de ColaCao—, lidera el segmento premium de un mercado nacional valorado en 350 millones de euros. Tras registrar un beneficio neto de 1,56 millones de euros en 2023, la empresa ha dejado atrás un ciclo de cinco años de pérdidas, impulsando una ambiciosa estrategia de diversificación saludable y expansión internacional.

El hito industrial del primer batido de cacao esterilizado

El origen de la empresa se remonta a los años treinta, cuando el empresario Marc Viader desarrolló un proceso térmico de esterilización pionero a nivel global que permitía conservar las propiedades nutritivas y el sabor de la leche y el cacao sin necesidad de refrigeración inmediata. Este avance técnico revolucionó el consumo lácteo, permitiendo a la marca atravesar momentos críticos como la Guerra Civil —periodo en el que su fábrica del Poblenou fue colectivizada para suministrar alimento a hospitales— o la invención en los años cincuenta del primer sistema de vending de bebidas calientes en España.

Su célebre botella de cristal, cuyo diseño de 1933 se mantiene prácticamente inalterado como icono del diseño industrial, se convirtió en la bebida oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92. Pese a haber superado tres procesos concursales a lo largo de su historia (1984, 2000 y 2011), el valor cultural de la marca y la fidelidad de sus consumidores han permitido preservar una fórmula secreta que solo conocen tres personas en la organización.

Giro financiero y retorno a la rentabilidad operativa

La trayectoria financiera reciente de la firma refleja una notable capacidad de recuperación tras un quinquenio complejo en el que acumuló números rojos entre 2018 y 2022, agravados por el impacto de la pandemia en la hostelería y el severo encarecimiento de materias primas críticas como el cacao y la leche fresca. Las pérdidas registradas en 2020 (-8,2 millones de euros) y 2022 (-2,05 millones) fueron reconducidas en el ejercicio 2023 con un resultado positivo de 1,56 millones de euros, confirmando la eficacia de los ajustes operativos y de la contención de costes.

La alianza accionarial sellada al 50% entre Damm e Idilia Foods ha permitido crear un gigante industrial de bebidas lácteas que controla cerca del 30% de la cuota de mercado en España. Esta alianza no solo optimiza la capacidad de negociación en las compras de ingredientes de comercio justo y distribución logística, sino que blinda los márgenes comerciales frente a la volatilidad de los commodities y la presión fiscal sobre bebidas azucaradas.

Productos de la marca | Fuente: Grupo Cacaotal

Estructura de ingresos y equilibrio de canales

El modelo de negocio de Cacaolat destaca por una sólida diversificación de sus vías de ingresos. El núcleo del negocio lo constituyen los batidos tradicionales, que generan el 60% de las ventas mediante sus formatos Original (botellas familiares de 1 litro, raciones de 200 ml y minibricks) y la gama Cacaolat Noir, una variante de cacao intenso desarrollada junto al célebre repostero Oriol Balaguer.

El canal HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías) representa el 25% de la facturación. En este ámbito, la empresa destaca por la implantación de sus botellas de vidrio retornables y la distribución de la línea de bebidas vegetales de avena y soja La Levantina. El 15% restante procede de sus nuevas unidades de negocio, entre las que destacan la bebida vegetal Cacaolat Veggie, el lanzamiento de su cacao en polvo para competir de forma directa con ColaCao y Nesquik, y la comercialización de la leche fresca Letona, procedente de granjas familiares locales.

Estrategia de marca, rituales de consumo y proyección exterior

Con una penetración geográfica donde Cataluña concentra el 70% de las ventas, el resto de España el 25% y el mercado internacional el 5%, la compañía ha convertido su fuerte arraigo local en una palanca de crecimiento global. La marca ha conseguido arraigar en la cultura popular el hábito del «Cacaolat caliente» en cafeterías, respaldado por patrocinios de alto impacto como el del FC Barcelona, colaboraciones con chefs de renombre y presencia en festivales gastronómicos.

El plan estratégico de la dirección contempla una penetración progresiva en mercados europeos con patrones de consumo afines, encabezados por Francia y Portugal, apoyándose en alianzas con distribuidores locales. Asimismo, la empresa refuerza su canal digital con la expansión de su tienda electrónica directa al consumidor (e-commerce), la integración en plataformas de comercio rápido (delivery) y el despliegue de máquinas de vending inteligente, asegurando la relevancia de un icono noventenario ante las nuevas generaciones

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